Un proyecto dirigido a comunidades, familias, personas y diferentes actores que conviven en un mismo territorio.
La integración de los miembros de una sociedad es un factor relevante para su crecimiento, sobre todo para aquellas personas que pertenecen y conviven en entornos vulnerables, carentes de espacios y alternativas a su alcance para potenciar sus relaciones sociales y sus habilidades artísticas.
Cada grupo humano tiene su propia historia en el territorio que comparten, y se vinculan e identifican con él de manera particular. En este contexto, Murales Arte en Comunidad es un trabajo artístico cuyo mayor desafío es descubrir el punto de conexión entre los residentes y actores locales. A través de instancias de animación sociocultural y el levantamiento de saberes ancestrales o locales, el proyecto identifica elementos históricos y familiares comunes.
Con esto, la comunidad construye un relato común y una identidad barrial que se vuelve tangible en la creación conjunta de una gran obra plástica en mosaico. Este proceso no solo genera nuevo patrimonio, sino que dinamiza las relaciones en base a la confianza, la solidaridad y la ayuda recíproca, aportando a la cohesión social mucho más allá de lo netamente artístico.
Propósito Central
Contribuir al rescate y puesta en valor del patrimonio, tanto tangible como intangible, como base para el desarrollo local.
Recuperación y hermoseamiento de espacios públicos a través de la técnica del muralismo en mosaico.
Mejoramiento de las relaciones y convivencia de los residentes, propiciando un espacio de diálogo común.
Contribuir al acceso, participación y creación artística de todos los habitantes del sector.
Generación de conocimientos certificados dotando de herramientas que favorezcan la gobernanza territorial.
El proceso se basa en la convivencia, la relación afectiva y el trabajo solidario, dividiéndose en las siguientes etapas:
Reuniones con dirigentes y vecinos con animación comunitaria para mostrar, explicar y motivar. Inserción para conocer dinámicas y finaliza con la inscripción de los interesados.
Entrevistas para poner en valor la memoria colectiva. Establecemos horarios en un taller abierto y los vecinos deciden democráticamente qué espacio recuperar y hermosear.
Iniciamos con un "apresto formativo". Los residentes aprenden la técnica del mosaico mediante creación de obras pequeñas. Conocimiento clave que puede devenir en emprendimientos.
Tras el éxito formativo, se trabaja de forma mancomunada en la obra mural definitiva en el espacio público elegido, manteniendo un registro documental audiovisual del proceso.
Se realiza un hito comunicacional comunitario. Se inaugura la obra terminada, muchas veces con actividades folclóricas, y se proyecta el documental del proceso completo.
Al finalizar la intervención, la comunidad obtiene resultados directos y profundos:
Para inaugurar la obra comunitaria, realizamos un hito de celebración que une a todo el territorio. Es el momento donde el arte se vuelve oficialmente parte del patrimonio barrial.
Alegría colectiva en las calles
Rescate de tradiciones y colores
Imágenes que capturan el proceso, la dedicación y la alegría de transformar nuestro entorno.